Cómo diferenciarte como programador: 3 técnicas sencillas que (casi) nadie aplica
Eran las fiestas del colegio. Años 80. Mi madre me llevó a la peluquería “alternativa” del barrio y la peluquera desplegó todo su arsenal: gomina, melena de punta, tinte, laca, gafas de sol de pega y hasta una chupa de cuero que me quedaba grande.
Cuando me vi en el espejo, no entendía nada. Berrinche. Llanto. Tragedia infantil en toda regla.
Pero al llegar al cole se me pasó todo, porque todos teníamos la misma pinta de macarras sacados de un videoclip de Europe. Y años después caí en algo importante: aquel día no pasé desapercibido. Me diferencié del resto. Y eso, en la vida profesional, no es tan malo como nos han hecho creer.
No te voy a pedir que te pongas gomina ni que te hagas punky. Pero sí que pienses en algo: en el sector del desarrollo de software, ¿qué te hace diferente del resto? Si no tienes una respuesta clara, sigue leyendo.
Por qué necesitas diferenciarte como programador en 2025 ¶
Hay mucha competencia ahí fuera. Da igual si acabas de aterrizar en el sector, si llevas 10 años o si estás pensando en dar el salto desde otra profesión. El mercado del desarrollo de software no para de crecer, pero la cantidad de personas que quieren entrar también aumenta cada día.
Y aquí viene la trampa: la mayoría de developers se centran en las mismas tecnologías, hacen los mismos cursos, construyen los mismos proyectos de portafolio y envían el mismo tipo de currículum. Es como ir todos disfrazados de lo mismo a la fiesta del colegio. Nadie destaca.
A esto súmale el ruido de la inteligencia artificial. Ahora cualquiera puede generar código con ChatGPT o Copilot, lo que ha bajado el listón de entrada. Pero como hemos hablado muchas veces en Web Reactiva, los asistentes de IA te ayudan, no te sustituyen. La gran milla final sigue siendo cosa tuya. Y si todo el mundo usa las mismas herramientas, la diferencia está en la persona que hay detrás.
Las tres técnicas que te voy a contar no requieren estudiar un máster ni invertir miles de euros. Son sencillas porque se basan en sacar provecho de lo que ya estés haciendo o de lo que ya sabes. Son puntos extra que pueden marcar la diferencia cuando alguien te evalúa para un proyecto o un puesto de trabajo.
No digo que con esto vayas a conseguir el empleo de tus sueños. No digo que sea más definitivo que un proceso de selección técnico. Pero todo suma. Todo cuenta. Y lo que aprendas en el camino ya es tuyo para siempre.
🎯 No busques ser influencer ni youtuber de éxito. Busca tener puntos extra con respecto a otras personas que se presenten a lo mismo que tú. Todo suma, todo cuenta y nadie te va a quitar nunca lo que has aprendido.
Técnica 1: Conviértete en el cuentacuentos de tu código ¶
En inglés le llaman storytelling. Pero cuidado, aquí no se trata de convertirte en una persona capaz de contar grandes historias épicas. Se trata de algo más simple y más potente: contar lo que haces.
Porque el gran pecado de quienes programamos es hacer cosas y no contarlas.
¿Por qué ocurre esto? Hay varias razones que seguro reconoces:
- Le quitas importancia a lo que haces. “Esto ya lo ha hecho todo el mundo”, “lo copié de Stack Overflow”, “me lo dijo ChatGPT”. Pero tú lo has terminado, lo has comprendido, lo has llevado a algún sitio.
- El síndrome del impostor. Esa vocecita que te dice que no eres quién para enseñar nada a nadie.
- Piensas que no te va a leer nadie. Otros tienen millones de seguidores, ¿para qué vas a escribir tú?
Hay muy pocos developers que cuenten lo que hacen. Y eso es una oportunidad enorme para ti.
Qué puedes contar (con ejemplos) ¶
No necesitas escribir diez mil palabras. Tampoco abrir un blog con dominio propio (aunque es buena idea). Basta con un post en LinkedIn, un hilo en X/Twitter, un artículo en dev.to o una publicación en Substack.
Aquí tienes ideas concretas de contenido que puedes crear:
- Pequeños trucos de tu día a día. Combinaciones de teclas, extensiones de tu editor, formas de agilizar tu flujo de trabajo. La gente que programa tiende a ser pragmática y consume este tipo de contenido con avidez.
- Una feature que hayas implementado. Por sencilla que sea. Cuenta qué librerías usaste, qué decisiones tomaste y qué problemas encontraste por el camino.
- Una comparativa entre dos tecnologías. Si estás dando el salto de una herramienta a otra, documenta las ventajas y los inconvenientes. La habilidad de comparar dos soluciones técnicas es muy cotizada y es parte del trabajo de managers y líderes técnicos.
- Explicar el código de otro. Analizar por qué una implementación está bien hecha (o no) y qué se podría mejorar.
// Ejemplo: un snippet sencillo que podrías compartir y explicar
// Debounce para optimizar búsquedas en tiempo real
function debounce(func, delay) {
let timer;
return (...args) => {
clearTimeout(timer);
// Esperamos a que el usuario deje de escribir
timer = setTimeout(() => func.apply(this, args), delay);
};
}
// Uso práctico en un campo de búsqueda
const searchInput = document.querySelector('#search');
searchInput.addEventListener('input', debounce((e) => {
fetchResults(e.target.value);
}, 300));
Un snippet así, con tu explicación de por qué usas 300ms y no 500ms, de cuándo conviene usar debounce frente a throttle, ya es contenido valioso. Ya estás contando algo.
El beneficio oculto de contar lo que haces ¶
Saber comunicar lo que haces y cómo lo haces es una habilidad que no se evalúa en los tests técnicos, pero sí marca la diferencia en las entrevistas. Si ya lo has practicado antes publicando contenido, podrás decir con naturalidad “tal y como cuento aquí” y enlazar a tu trabajo.
Piensa en quién está al otro lado de la mesa en un proceso de selección. Esa persona tiene delante 20 currículums parecidos. Todos con las mismas tecnologías, los mismos años de experiencia, los mismos proyectos genéricos. Pero uno de esos candidatos tiene un post en LinkedIn donde explica cómo resolvió un problema de rendimiento en una aplicación React. Otro tiene un artículo comparando dos ORMs para un caso de uso concreto. ¿A quién crees que van a recordar?
No necesitas ser una referencia del sector. No necesitas que tus publicaciones tengan miles de likes. Lo importante es que existan, que estén ahí, que demuestren que piensas sobre lo que haces y que eres capaz de explicarlo.
El trabajo de comunicarlo, de ser un cuentacuentos de tu código, de contar esa historia de cómo resolviste un problema, será siempre un punto a favor. Y eso te lo llevas aprendido para casa.
Técnica 2: Encuentra tu habilidad nicho ¶
Esta técnica es menos obvia. No es tan directa como la anterior, pero está mucho más conectada con tu esencia, con lo que te hace singular.
Déjame explicarlo con un ejemplo. Hay gente que juega al Euro Truck Simulator 2 y hace caravanas de camiones virtuales por la noche durante dos horas. Hay quien practica fútbol bandera (fútbol americano sin contacto, con pañuelos en la cintura). Hay quien colecciona vinilos de jazz japonés de los años 70.
Todos tenemos algo que nos hace diferentes. Un hobby, un interés, una rareza. Y esa singularidad se puede conectar con la programación de formas insospechadas.
Al principio de una carrera profesional es más difícil establecer un nicho concreto en el que especializarte. Eso es cierto. Pero es muy probable que ya lo estés haciendo sin darte cuenta a lo largo de tu vida. Tu lista de recomendaciones de Spotify, los canales que sigues en YouTube, los libros que lees… Todo eso ya te hace diferente del developer que se sienta a tu lado.
Cómo aplicar tu nicho al desarrollo web ¶
No se trata de que tu hobby te dé un trabajo directo. Se trata de que profundizar en algo concreto te lleve por caminos que otros no exploran. Y ahí está la diferenciación.
Piensa en estas posibilidades:
- Te gusta la música. ¿Por qué no explorar la Web Audio API, aprender a visualizar ondas sonoras o construir un reproductor con funciones especiales? Hay un nicho ahí que pocos tocan.
- Te interesa el DevOps. ¿Has probado a usar WebAssembly para ejecutar contenedores en el navegador? Es posible y hay muy poca gente haciéndolo.
- Te atrae la realidad virtual. Con la llegada de dispositivos como las Apple Vision Pro, crear experiencias WebXR es un terreno con pocos exploradores y mucho potencial.
- Te fascina la accesibilidad. Especializarte en hacer webs accesibles es un nicho que da trabajo porque pocas personas lo dominan a fondo.
💡 Hay muchas APIs oficiales de los navegadores que están implementadas pero casi nadie explora: la Payment Request API, la View Transitions API, la Web Speech API… Ahí hay nichos enteros sin explotar.
El caso de las tecnologías “no trendy” ¶
Mi propio ejemplo es Drupal. Un CMS que no es popular, no es trendy, no es moderno. Pero da trabajo. ¿Por qué? Porque es muy específico, muy de nicho. Aunque se junten 2.000 o 3.000 personas en la DrupalCon de Estados Unidos, sigue siendo un grupo pequeño de programadores y empresas especializadas.
El nicho no tiene que ser la última tecnología de moda. A veces la diferenciación está en dominar algo que otros ignoran por no ser trending. WordPress, Drupal, Magento, sistemas legacy en PHP o Java… Hay empresas que dependen de estas tecnologías y necesitan personas que las dominen. Si tú eres esa persona, no compites contra miles de candidatos. Compites contra decenas.
Lo mismo ocurre con las administraciones públicas que usan navegadores antiguos, empresas con sistemas operativos heredados y organizaciones que necesitan que sus aplicaciones web funcionen en contextos que la mayoría de developers ni contempla. Ahí hay trabajo. Y hay poca gente dispuesta a hacerlo.
Combina las dos primeras técnicas ¶
Aquí es donde la magia ocurre. Si ya tienes un nicho (técnica 2) y además cuentas lo que haces en ese nicho (técnica 1), estás abriendo una puerta a oportunidades que ni imaginas.
Alguien que escribe sobre cómo usar la Web Audio API para crear visualizaciones de música electrónica ya se ha posicionado en un espacio donde hay poca competencia y mucha curiosidad. No necesitas millones de seguidores. Necesitas que las personas adecuadas te encuentren.
Técnica 3: Participa en proyectos open source ¶
Esta técnica está muy manida, lo sé. Todo el mundo la menciona. Pero la realidad es que el porcentaje de programadores que participan en proyectos de código abierto es muy pequeño en comparación con la cantidad de código open source que existe.
Y esto es una buena noticia para ti, porque significa que con un poco de esfuerzo ya estarás haciendo más que la mayoría.
No empieces por lo más difícil ¶
Participar en open source requiere trabajo, sobre todo de observación. Pero no tienes por qué empezar enviando un pull request con una nueva feature compleja. Hay formas más suaves de entrar.
Nivel 1: Observar y aprender
Antes de tocar una línea de código, hay un proceso previo que ya tiene valor por sí mismo:
- Elige un proyecto que uses o que te interese
- Lee las issues abiertas y las pull requests enviadas
- Estudia los cambios del código y cómo se gestionan
- Investiga si tienen reglas internas para contribuir (busca el archivo
CONTRIBUTING.md) - Observa cómo de ágiles son gestionando tareas y respondiendo a la comunidad
Este tiempo de investigación ya te está formando. Estás practicando habilidades de trabajo en equipo, de lectura de código ajeno y de comprensión de flujos de trabajo colaborativos. ¿Cuántas personas crees que hacen esto? Muy pocas. La mayoría solo lee cómo instalar la librería y algunas opciones de personalización.
Navegar por las issues de un proyecto, ver cómo gestionan los problemas, si son ágiles respondiendo o se les acumula la tarea, cómo manejan las pull requests… Toda esta investigación te hace fluir hacia un modelo de trabajo en equipo que quizás no es idéntico al de una empresa, pero que te da un aprendizaje que puedes aportar como punto extra, como diferenciación real.
Nivel 2: Contribuciones “suaves”
El código no es la única forma de aportar valor. Muchos proyectos necesitan ayuda con:
- Mejorar la documentación
- Traducir contenido a otros idiomas (castellano, catalán, euskera, gallego…)
- Reportar bugs con descripciones claras y pasos para reproducirlos
- Probar versiones beta y dar feedback
La traducción es un punto interesante. Aunque ahora la inteligencia artificial parece resolverlo todo, la traducción cuidada a tu idioma sigue siendo una contribución valiosa que te inserta en la comunidad del proyecto.
Nivel 3: Contribuir con código
Si llegas al punto de resolver un problema o añadir una característica solicitada, habrás subido un escalón importante. El repositorio Awesome for Beginners recopila proyectos amigables con quienes contribuyen por primera vez. Es un buen punto de partida.
# Flujo básico para contribuir a un proyecto open source
git fork <repositorio> # Crea tu copia del proyecto
git clone <tu-fork> # Descarga tu copia en local
git checkout -b fix/mi-mejora # Crea una rama para tu cambio
# ... haz tus modificaciones ...
git add .
git commit -m "fix: improve search performance" # Describe el cambio
git push origin fix/mi-mejora # Sube tu rama
# Abre un Pull Request desde la interfaz de GitHub
🔑 El beneficio de contribuir a open source no está solo en el resultado final. El proceso de leer issues, entender cómo se gestiona un proyecto y estudiar código ajeno ya es aprendizaje puro. No necesitas que te acepten la pull request para que haya merecido la pena.
La opción que nadie menciona: esponsorizar ¶
Si tu tiempo es limitado y no puedes dedicarlo a escribir código para otros, existe otra forma de participar: esponsorizar proyectos.
A quienes mantienen librerías populares no les mantiene el aire. Hemos visto casos de developers que mantienen herramientas usadas por grandes empresas y no llegan a fin de mes. Plataformas como GitHub Sponsors u Open Collective te permiten apoyar con 10, 20 o 30 euros al mes.
No es la aportación más visible, pero sí aparece en tu perfil de GitHub. Y sobre todo, es un gesto que te diferencia porque muy pocas personas lo hacen. Incluso puedes potenciar esa visibilidad en tu perfil para que se note que estás apoyando proyectos que te importan.
La cuarta técnica: la levadura ¶
Queda una técnica más. No la cuento aquí porque necesito la ayuda de alguien para explicarla bien. Solo te dejo una pista: tiene que ver con la levadura.
¿Qué tiene que ver la levadura con diferenciarte como programador? Piénsalo. La levadura es ese ingrediente que parece insignificante pero que hace que la masa crezca. Sin ella, el pan es una galleta triste. Con ella, todo sube, todo se transforma, todo mejora.
En el sector del desarrollo hay algo parecido. Un ingrediente que, si lo aplicas con constancia, hace que todo lo demás suba de nivel. Algo que multiplicará el efecto de las tres técnicas anteriores. Pero eso será en otro artículo, cuando tenga la ayuda adecuada para explicarlo como se merece.
Cómo empezar hoy mismo ¶
Si has llegado hasta aquí y estás pensando “todo esto suena muy bien, pero ¿por dónde empiezo?”, aquí tienes un plan de acción concreto para esta semana:
Día 1-2: Elige tu primera historia. Piensa en algo que hayas hecho esta semana en tu trabajo o proyecto personal. Una función que implementaste, un bug que resolviste, una herramienta que descubriste. Escríbelo en 200 palabras y publícalo en LinkedIn o en X. No le des más vueltas. No busques la perfección. La primera publicación siempre es la más difícil, pero también la más liberadora.
Día 3-4: Identifica tu nicho. Haz una lista de tus hobbies e intereses fuera del código. Ahora piensa cómo podrían conectarse con el desarrollo web. No busques algo obvio. Las mejores conexiones son las más inesperadas. ¿Te gusta cocinar? Hay APIs de recetas. ¿Te apasiona el ciclismo? La Web Bluetooth API permite conectar con sensores de bicicleta. ¿Eres fan del ajedrez? Hay todo un ecosistema de librerías para representar tableros en el navegador.
Día 5-7: Explora un proyecto open source. Ve a GitHub, busca un proyecto que uses en tu día a día y dedica 30 minutos a leer sus issues y pull requests. Solo leer. Nada más. Fíjate en cómo se comunican los contribuidores, qué tipo de problemas se reportan, cómo responden los mantenedores. Verás que con eso ya has hecho más que el 90% de los developers.
Extra: Apunta todo en una libreta. Sí, una libreta de papel. Anota la fecha, lo que has explorado, las ideas que te han surgido. Suena antiguo, pero el acto de escribir a mano te obliga a sintetizar y a pensar con más claridad. Y cuando vuelvas a esas páginas semanas después, te sorprenderá cuántas ideas buenas habías dejado pasar.
No necesitas una chupa de cuero ¶
Diferenciarte no es ponerse gomina y salir a la calle con pelos de punta. Es hacer cosas pequeñas pero consistentes que te hagan visible en un sector donde la mayoría prefiere quedarse en la sombra.
En el mundo del desarrollo de software tenemos demasiado miedo a contar lo que sabemos hacer. Demasiado. Hay cientos de excusas y todas nos las sabemos de memoria. Pero con poco que hagas, ya estarás haciendo más que el resto.
Cuenta lo que haces. Encuentra tu singularidad. Participa donde otros no se atreven. Son tres movimientos sencillos que, combinados, pueden abrirte puertas que ni siquiera sabías que existían.
No estás buscando likes. No estás buscando fama. El objetivo es compartir ese conocimiento que tienes (y que solo es tuyo) y hacerlo visible. Alguien te verá. A mí me ha pasado. Cuantas más veces lo hagas, más opciones tendrás de que te encuentren.
Porque al final, igual que en aquella fiesta del colegio, lo peor que puedes hacer es pasar desapercibido.
Escrito por:
Daniel Primo
