Newsletter para devsEntra
Web Reactiva

Impostores por culpa de la IA

Escúchalo también en Spotify | Apple Podcasts | Google Podcasts | iVoox
Soft Skills:Aprendizaje
Soft Skills:Carrera profesional
Full Dev:IA

Asistentes de IA para programar: por qué ya no estás solo escribiendo código

Stack Overflow suena a 2022. Lo digo en serio.

Esa frase la soltó Abel Fernández en un directo de Web Reactiva y se quedó flotando en el aire como esas verdades que todo el mundo piensa pero nadie se atreve a decir. Porque es cierto: la plataforma que fue la columna vertebral de toda una generación de desarrolladores ahora parece un mueble que nadie mueve de sitio.

Y no lo digo por provocar.

Las preguntas mensuales en Stack Overflow han pasado de superar las 200.000 en su pico (allá por 2014) a caer por debajo de las 50.000 a finales de 2025. Un desplome que borra quince años de crecimiento y que coincide, como era de esperar, con la llegada masiva de los asistentes de inteligencia artificial al flujo de trabajo del desarrollador.

Pero esto no va de enterrar a nadie. Va de entender que el paisaje ha cambiado para siempre y que, si eres programador, tienes a tu disposición herramientas que hace tres años no existían. Herramientas que te acompañan mientras escribes código, que te sugieren soluciones y que, en el mejor de los casos, te hacen disfrutar más de tu trabajo.

Vamos al grano.

De buscar en Google a hablar con una IA

¿Recuerdas el proceso? Tenías una duda, abrías el navegador, tecleabas en Google algo parecido a lo que necesitabas, esperabas que el primer resultado fuese de Stack Overflow, rezabas para que la respuesta aceptada no estuviera obsoleta y, con suerte, salías del paso.

Ese ciclo se repetía diez, veinte, cincuenta veces al día.

Ahora hay algo diferente. No es una persona, pero le puedes hablar como a una persona y te contesta de una forma que muchas veces es más útil que la respuesta de un senior con prisa. Abel lo resumió así en la conversación: “Le puedes preguntar esas cosas que antes se las preguntabas al senior y te decía: déjame en paz”.

La irrupción de ChatGPT a finales de 2022 fue el catalizador. Según la encuesta de desarrolladores de Stack Overflow de 2025, el 84% de los desarrolladores ya usa herramientas de IA en su proceso de trabajo y un 51% las utiliza a diario. No es una moda pasajera, es un cambio de paradigma en la forma de programar.

🔑 El 84% de los desarrolladores ya utiliza herramientas de IA en su día a día. Si todavía no las has probado, el momento de empezar es ahora.

Los asistentes de IA que todo developer debería conocer

El ecosistema de asistentes de IA para programar ha crecido a una velocidad brutal. Aquí tienes los que merecen tu atención, con sus puntos fuertes y sus matices.

GitHub Copilot: el que está en la acción

GitHub Copilot es como la reportera que está en medio del huracán. No necesitas cambiar de pantalla ni abrir otra pestaña: está ahí, en tu editor, sugiriendo código en tiempo real mientras escribes.

Lo que hace diferente a Copilot es su integración profunda en el IDE. Funciona en Visual Studio Code, en JetBrains, en Neovim. Tiene GPT por detrás y entiende el contexto de lo que estás haciendo. Si has creado un objeto “productos” y empiezas a trabajar con “características”, Copilot lo capta y adapta sus sugerencias.

Algunos datos para situarte:

  • Más de 20 millones de usuarios a mediados de 2025
  • El 68% de los desarrolladores que usan IA lo nombran como su herramienta principal
  • El plan individual cuesta 10 dólares al mes, con un tier gratuito que incluye 2.000 completados de código mensuales
  • Ahora soporta múltiples modelos, incluyendo GPT, Claude y Gemini

Abel, que lo usa en su trabajo diario, lo tiene claro: “Es que Copilot te da unas recomendaciones directas. Es muy difícil hacerlo mejor ahora mismo”. Y añade algo que conecta con lo que todos sentimos: “La dopamina llega antes. Consigo cosas más rápido y eso me da ganas de seguir”.

Cursor: el editor que nació con IA

Cursor tomó un camino distinto. En lugar de ser una extensión que se engancha a tu editor, es un editor completo construido desde cero con la IA en el centro. Está basado en VS Code, así que la transición es suave si ya lo usas, pero la experiencia es otra cosa.

Su punto fuerte es la comprensión de todo el proyecto. No se limita al archivo que tienes abierto, entiende cómo se relacionan los distintos archivos y componentes. Esto lo hace especialmente potente para refactorización a gran escala y para trabajar con proyectos complejos de múltiples archivos.

  • Plan Pro a 20 dólares al mes con 500 solicitudes rápidas
  • Soporta más de 25 modelos de IA diferentes
  • Permite traer tu propia API key para control de costes

Codeium (ahora Windsurf): la alternativa gratuita

Para quienes buscan una opción sin coste, Codeium fue durante mucho tiempo la referencia. Funciona de forma similar a Copilot (sugerencias mientras escribes, chat integrado) pero con un modelo propio entrenado a partir de técnicas de ingeniería inversa sobre los resultados de GPT.

Su evolución ha sido interesante: se rebautizó como Windsurf y fue adquirido por Cognition (los creadores de Devin AI) en 2025. Su nicho está en los equipos que necesitan mantener el código propietario fuera de la nube, ofreciendo servidores autocontenidos para empresas.

ChatGPT: el senior developer que no se cansa

Aunque no es un asistente integrado en el editor como tal, ChatGPT sigue siendo una pieza fundamental. Es el sitio donde arrancas un proyecto desde cero, donde le pides que te diseñe la estructura, donde le dices “crea el README de esto” y te lo genera en segundos.

La diferencia clave con los asistentes de editor es que ChatGPT funciona como un tutor interactivo. Le describes lo que necesitas en lenguaje natural y te va guiando paso a paso, como un instructor que se adapta a tu nivel.

💡 No tienes que elegir una sola herramienta. Muchos desarrolladores combinan ChatGPT para la planificación y estructura del proyecto con Copilot o Cursor para el trabajo en el editor. Cada herramienta brilla en un momento diferente del proceso.

Cómo Abel aprendió Kotlin en 4 días sin saber nada

Esta es la historia que más impactó de la conversación y merece que la cuente con detalle.

Abel trabaja con C# y Xamarin para mantener aplicaciones móviles. Un día, Android obligó a actualizar una librería para soportar la versión 13, lo que rompió el framework que estaba usando. La solución era migrar a Kotlin, el lenguaje que Android recomienda por encima de Java.

El problema: Abel no tenía ni idea de Kotlin. En sus propias palabras, “casi ni conocía que existía”.

¿Qué hizo? Se fue a ChatGPT y empezó a construir la aplicación pieza a pieza. El proceso fue así:

  1. Le pidió a ChatGPT que le explicara cómo crear un proyecto nuevo en Android Studio con Kotlin
  2. Le fue describiendo lo que necesitaba pantalla por pantalla: “Necesito un input de texto en el medio de la pantalla”, “Necesito un botón que al pulsarlo guarde ese texto”
  3. No usó terminología específica de Kotlin. Describió lo que quería en lenguaje natural
  4. ChatGPT le iba dando el código y las instrucciones de configuración (imports, permisos en Gradle, etc.)
  5. Cuando necesitó conectar con el backend, le inventó endpoints ficticios para no exponer datos reales

En 4 o 5 días tenía la aplicación terminada. Sin formación previa en el lenguaje. Sin contratar a nadie externo.

Lo más revelador de esta historia no es la velocidad. Es el enfoque. Abel no intentó aprender Kotlin y luego construir la app. Construyó la app y aprendió Kotlin en el proceso. La IA funcionó como su “senior developer” privado, disponible las 24 horas, sin interrupciones y sin juzgar preguntas que a un humano le parecerían básicas.

// Abel no necesitaba saber que esto se llama "TextView" en Kotlin
// Le bastaba con decirle a ChatGPT:
// "Necesito un texto centrado en la pantalla"

val textView = TextView(this).apply {
    text = "Hola desde Kotlin"
    textSize = 24f
    gravity = Gravity.CENTER
}

Su jefe lo sabía desde el principio. No hubo engaño. Abel le dijo: “Mira lo que he descubierto, voy a tener la app de Kotlin en pocos días”. La respuesta fue la lógica: adelante.

🚀 No necesitas dominar un lenguaje para construir algo con él. Necesitas saber qué quieres construir y saber pedírselo a la IA de forma concreta. El conocimiento profundo del lenguaje llega después, con la práctica.

La trampa del conocimiento obsoleto

Hay un problema real que Abel encontró y que tú también vas a encontrar: los límites temporales del conocimiento de la IA.

Cuando trabajas con frameworks o librerías que evolucionan rápido (React, Next.js, Flutter…), la IA puede recomendarte cosas que ya están obsoletas. Abel contó cómo se peleaba con ChatGPT porque el IDE le marcaba como deprecado lo que la IA le estaba sugiriendo.

Esto pasa porque los modelos tienen una fecha de corte en su entrenamiento. En 2023, cuando se grabó esta conversación, ChatGPT solo conocía información hasta 2021. Hoy los modelos están mucho más actualizados y herramientas como Copilot, al estar conectadas al ecosistema de GitHub, manejan código reciente.

Pero la lección sigue vigente: la IA no es infalible. Según la encuesta de Stack Overflow de 2025, aunque el 84% de los desarrolladores usa herramientas de IA, solo un 3% confía del todo en la precisión de sus resultados.

¿La solución? Combinar la IA con la verificación humana. Y ahí es donde entran las comunidades.

Por qué las comunidades siguen siendo imprescindibles

Abel lo explicó con un ejemplo perfecto. Estaba trabajando con React (algo que tampoco dominaba) y necesitaba mostrar tablas con paginación. ChatGPT le recomendaba librerías que no funcionaban bien. Fue en la comunidad de Web Reactiva donde José Ángel le sugirió Prime React, una librería que le resolvió el problema.

Pero no se quedó ahí. José Manuel le advirtió: “Cuidado con la paginación, si tienes muchos datos, hazla en la consulta a la base de datos, no en el frontend”. Un consejo que semanas después le ahorró un problema grave de rendimiento.

La IA no puede darte ese tipo de consejos contextuales. No conoce la escala de tu proyecto, no sabe cuántos datos vas a manejar, no tiene la experiencia de haber lidiado con problemas similares en producción.

Aquí van las cosas que una comunidad te da y una IA (todavía) no:

  • Recomendaciones basadas en experiencia real, no en patrones de entrenamiento
  • Advertencias sobre problemas que aún no has encontrado, como la paginación a nivel de base de datos
  • Contexto humano sobre qué herramientas funcionan en el mundo real y cuáles son puro hype
  • Motivación y acompañamiento cuando la frustración aparece

La fórmula ganadora no es IA o comunidad. Es IA y comunidad.

🤝 Utiliza la IA para resolver problemas técnicos inmediatos. Apóyate en comunidades de desarrolladores para las decisiones que requieren contexto, experiencia y criterio humano. Las dos cosas juntas te hacen mejor profesional.

La dopamina del programador asistido por IA

Hay algo que Abel mencionó de pasada pero que tiene una profundidad enorme: la dopamina.

“Como la dopamina llega antes, trabajo más. A veces he terminado más tarde porque estaba lleno de dopamina. Quiero seguir, quiero seguir, quiero seguir.”

Esto no es anecdótico. Es un cambio fundamental en la experiencia de programar.

Cuando te atascas durante horas con un error críptico, la frustración se acumula y las ganas de seguir se desploman. Es lo que conté en una newsletter sobre la frustración del programador: lees el error desde el final, buscas en Google, metes prints por todos lados… y nada lo resuelve. La desesperación ya se ha sentado a tu lado.

Con un asistente de IA, el ciclo de frustración se acorta. No desaparece (la IA también se equivoca), pero el tiempo entre “tengo un problema” y “he avanzado” se reduce. Cada pequeño logro alimenta la motivación para el siguiente. Y así se genera un ciclo positivo que te hace más productivo no por trabajar más horas, sino por disfrutar más las horas que trabajas.

Abel lo resume con una confesión que encaja con su personalidad: “Soy menos impostor. Hago código que me gusta más. Lo veo y digo: está muy chulo el código”.

El síndrome del impostor se reduce (pero no desaparece)

Esta es una de las ideas más potentes de la conversación. Abel, que participó en una saga completa sobre el síndrome del impostor en Web Reactiva, dice que ahora se siente menos impostor gracias a la IA.

¿Por qué? Porque el resultado de su trabajo es mejor. El código es más limpio, más organizado, sigue mejores prácticas. Y eso le hace sentir más satisfecho y más seguro.

Pero hay un matiz importante: el código lo está generando la IA en gran parte. ¿Entonces el mérito es tuyo o de la máquina?

La respuesta la dio Gabriel en el chat del directo: “Las IAs nos permiten dedicar tiempo a otras cosas más importantes o que aportan más valor. No tiene menos mérito programar con IAs, es ser más eficiente”.

Piénsalo así: nadie programa una función random desde cero. Simplemente llamas a Math.random() o equivalente en tu lenguaje. Los desarrolladores siempre hemos utilizado atajos, librerías y herramientas que otros construyeron. La IA es la evolución natural de ese principio.

// Nadie escribe su propio generador de números aleatorios
// Usamos lo que ya existe
const randomNumber = Math.random();

// Del mismo modo, nadie debería sentirse "impostor"
// por usar IA para generar código que funciona

El futuro del developer: creador de soluciones

Abel lanzó una predicción que se está cumpliendo: “Los programadores nos vamos a convertir en creadores de soluciones”.

La idea es potente. Si la IA se encarga de escribir el código, ¿qué queda para el humano? Queda lo más valioso: entender el problema, fragmentarlo en piezas manejables, diseñar la solución y verificar que funciona.

Abel lo conectó con conceptos de negocio: pre-sales y post-sales. Los clientes van a tener problemas y los desarrolladores van a crear la solución. No van a escribir tanto código como antes, pero van a pensar la arquitectura, van a elegir las herramientas adecuadas y van a asegurar que el resultado cumple con lo que el cliente necesita.

Esto cambia las habilidades que importan:

  1. Saber descomponer problemas es más valioso que saber la sintaxis de un lenguaje
  2. Comunicarse con claridad (tanto con humanos como con la IA) se convierte en la competencia fundamental
  3. Criterio técnico para evaluar si lo que genera la IA es correcto, eficiente y seguro
  4. Visión de producto para entender qué se necesita antes de pedírselo a ninguna herramienta

Como dijo Abel: “Ser programador no es saberse el código, no es saberse el lenguaje. Es saber solucionar un problema detrás de otro”.

⚡ Preocúpate de que la IA te quite el sueldo, no el trabajo. Si te preocupa que te sustituya, conviértete en la persona que sabe utilizar la IA para crear soluciones que nadie más puede crear.

Guía práctica: cómo empezar a programar con asistentes de IA

Si todavía no has dado el paso, aquí va un plan directo para empezar hoy mismo.

Paso 1: Instala un asistente en tu editor

La opción más sencilla es GitHub Copilot. Tiene un tier gratuito y se instala como una extensión en VS Code o JetBrains. Cinco minutos y listo.

Si prefieres no pagar nada y tener más funcionalidades, prueba Windsurf (antes Codeium). También se integra en tu IDE como extensión.

Paso 2: Usa ChatGPT o Claude para planificar proyectos

Antes de escribir una sola línea, describe tu proyecto a la IA. Pídele que te sugiera la estructura de carpetas, las dependencias necesarias y los pasos para empezar. Esto te ahorra las primeras horas de configuración.

Paso 3: Aprende a pedir bien

La clave está en ser específico. No le digas “haz una app”. Dile: “Necesito una pantalla con un formulario que tenga dos campos de texto y un botón. Al pulsar el botón, los datos se envían a este endpoint mediante POST”.

Cuanto más concreto seas, mejor será el resultado.

Paso 4: Verifica siempre

No copies y pegues a ciegas. Lee el código que te genera, entiende qué hace cada parte y ejecútalo para comprobar que funciona. La IA es tu asistente, no tu sustituto.

Paso 5: Únete a una comunidad

Busca un grupo de desarrolladores donde puedas preguntar las cosas que la IA no resuelve. Las decisiones de arquitectura, las recomendaciones de herramientas probadas en producción y el apoyo moral cuando las cosas se complican.

Lo que viene: un futuro incierto pero prometedor

Nadie sabe con certeza cómo será la programación dentro de cinco años. Lo que sí sabemos es que las herramientas de IA van a seguir mejorando y que los desarrolladores que aprendan a utilizarlas van a tener una ventaja competitiva clara.

Pero hay algo que la IA no va a reemplazar: la capacidad humana de entender un problema, de empatizar con un cliente, de tomar decisiones cuando la información es incompleta y de trabajar en equipo con otras personas.

Abel cerró la conversación con una frase que merece quedarse contigo: “Que la IA te quite el trabajo no es lo importante. Lo importante es que no te quite el sueldo. Sé tú esa persona que utiliza la IA para que no te sustituya”.

En el fondo, esta historia no va de tecnología. Va de actitud. De dejar de tener miedo a lo nuevo, de probar herramientas aunque no las domines, de pedir ayuda sin vergüenza y de construir cosas aunque no seas el mejor programador del mundo.

Porque, como nos recuerda Kent Beck: “No soy un gran programador, soy un buen programador con grandes hábitos”.

Y usar la IA como herramienta de trabajo ya es un gran hábito.

Escrito por:

Imagen de Daniel Primo

Daniel Primo

CEO en pantuflas de Web Reactiva. Programador y formador en tecnologías que cambian el mundo y a las personas. Activo en linkedin, en substack y canal @webreactiva en telegram
Web Reactiva Newsletter