Cómo aprender a programar cuando ya no basta con ser bueno en tiempos de IA
Te están buscando, pero no te ven.
Esta frase se me repite cada vez que alguien me pregunta cómo hacerse un hueco en el mundo del desarrollo. Y la verdad es que la respuesta ha cambiado tanto en los últimos años que algunos consejos que daba con total confianza hace poco ahora me suenan a papel mojado.
En Web Reactiva llevo hablando de esto desde 2017. Allí están los episodios donde explicaba que el portfolio era el rey, las recomendaciones sobre certificaciones, las charlas con seniors que entraban en una empresa porque su CV brillaba. Pero desde 2022 hemos ido integrando la IA en todo el proceso —en cómo se aprende, en cómo se contrata, en cómo se trabaja— y el escenario es otro. Algunas verdades se han caído del andamio.
Lo que vengo a contarte hoy es la destilación honesta de lo que he aprendido por el camino. Y aviso: algunas cosas escuecen.
En este artículo vas a encontrar:
- Por qué ya no funciona el modelo “aprende, haz portfolio, consigue trabajo”
- Qué tres factores determinan que te contraten (y solo controlas dos)
- El truco más infravalorado para crecer como developer: las personas
- Cómo la IA ha cambiado las reglas del juego para juniors
- Consejos prácticos para hacerte visible sin necesidad de ser influencer
¿Por qué el camino clásico del junior ya no funciona? ¶
Porque hay más gente cualificada peleando por menos puestos. Así de simple.
Imagina 70.000 nuevos empleos en tecnología al año y 100.000 recién graduados de informática. Ese desajuste de 30.000 personas no tenía tanto impacto hace una década, porque las empresas estaban desesperadas por contratar. Según el informe de Stack Overflow Developer Survey de 2023, el 45% de los desarrolladores aprendieron a programar hace menos de 10 años, lo que da una idea de la avalancha de talento que ha entrado al mercado.
La diferencia clave con 2017 es la urgencia. Antes, las empresas contrataban rápido porque no podían permitirse no hacerlo. Google llegaba a fichar gente para que no se la llevara Meta. Conozco a programadores que entraron en su primera empresa con un contrato temporal de tres meses a pesar de haber bombeado las entrevistas técnicas. ¿Por qué les llamaron? Caían bien al equipo y no había nadie mejor en la cola.
Hoy la cola es larguísima. Hay developers con cinco años de experiencia que fueron despedidos en las oleadas de layoffs y compiten por los mismos puestos que tú acabas de descubrir que existen. La paradoja es que los juniors pueden ser más valiosos que nunca en este nuevo modelo, aunque el camino para hacerse notar sea completamente diferente.
Atención al “efecto booking”, esa cifra que asusta cuando ves “200 candidatos aplicaron” en una oferta. La sensación es de “para qué voy a meterme yo, si ya hay 199 antes”. Pues mira, tú no eres los otros 199. Tú eres especial. Tú no eres los otros 300. Tendemos a darle muy poco valor a las cosas que pensamos que todo el mundo sabe hacer y que todo el mundo ha pasado por eso. Y no es así.
⚠️ El modelo “aprende un framework, monta un portfolio, envía CVs” ya no es suficiente por sí solo. No es que sea malo, es que ya no te diferencia.
¿Qué tres factores hacen que te contraten? ¶
Después de tantas conversaciones con gente que ha entrado y ha salido del sector, lo reduzco a tres variables:
- Urgencia (la controla la empresa)
- Afinidad (50% tú, 50% la cultura de la empresa)
- Competencia (sobre todo cosa tuya)
Tú no puedes hacer nada con el primer punto. Si una empresa no tiene prisa por contratar, da igual lo bueno que seas. Pero los otros dos están en tu mano.
Lo curioso —y aquí es donde la cosa cambia respecto a hace unos años— es que la afinidad importa más de lo que pensamos. No hablamos de caer bien por tener labia. Hablamos de algo más sutil: compartir intereses, demostrar curiosidad genuina, estar en los mismos sitios que la gente que admiras.
Según datos de LinkedIn Economic Graph de 2024, el 85% de los empleos se cubren a través de networking. No de portales de empleo, no de enviar CVs en frío. De conocer gente.
Y antes de que pongas los ojos en blanco pensando que eso es para extrovertidos de Silicon Valley: no lo es. Conozco gente introvertida que consiguió oportunidades por el simple acto de decir “oye, tu proyecto mola”.
Hay otra idea que llevo años repitiendo: la aptitud se consigue, la actitud no. Cuando alguien tiene que sumar a un equipo pequeño, sobre todo, lo primero que mira es si la persona encaja con el resto. Y ese encaje no es magia. Es haberse interesado de verdad por lo que hace la empresa, llegar a la entrevista con tres preguntas reales, conocer a alguien dentro que pueda contar quién eres antes de que te toque defenderte tú.
🎯 La afinidad no se finge. Se construye antes de que exista la oferta.
¿Cómo afecta la IA a los developers junior? ¶
Aquí la cosa se pone incómoda.
La IA hace que los desarrolladores con poca experiencia parezcan más competentes de lo que son. Un portfolio construido con asistentes de IA puede tener el mismo aspecto externo que uno hecho con sudor y lágrimas. Mirar el GitHub de alguien ya no es una fuente fiable para evaluar sus habilidades reales.
Esto tiene dos consecuencias:
- Las empresas confían menos en los indicadores tradicionales (proyectos, repos, portfolios)
- Los candidatos que son buenos de verdad tienen más difícil demostrarlo
Según el informe State of AI in Software Development de GitHub (2024), el 92% de los desarrolladores ya usan herramientas de IA para escribir código. El problema no es que las uses —sería absurdo no hacerlo— sino que tu capacidad real se mide ahora por lo que entiendes, no por lo que produces.
La regla que repito en cada nueva versión de los modelos es la misma: sacarás provecho de la IA programando si sabes programar. Si no sabes, ese mito de “ahora cualquiera es programador” no es cierto. Puede que des con un resultado que funcione, y no será tan difícil como hace tres años, pero realmente no sabes lo que estás haciendo porque no sabes qué pedirle.
Y hay un detalle más. La IA no se moja. Siempre tiene sesgos, siempre tiende a no posicionarse, siempre te dirá algo bueno y algo malo, siempre te dirá que tomes la mejor decisión y se escurrirá el bulto. La IA no tiene olfato. El olfato de sabueso, el del detective, el de la persona que ha visto cinco bugs idénticos en cinco proyectos y reconoce el patrón a los dos minutos. Eso no se compra con tokens.
Un commit generado por ChatGPT puede resolver el ticket. Pero cuando algo se rompe a las tres de la madrugada, la IA no va a explicar por qué ese patrón era inadecuado para tu caso concreto. Eso lo haces tú, si sabes. Boris Cherny, el creador de Claude Code, tiene una visión muy concreta sobre las habilidades que necesita un programador para trabajar con IA en este nuevo contexto.
🔑 La IA nivela la producción hacia arriba pero no nivela la comprensión. Tu valor está en lo segundo.
La IA iguala lo que produces pero no lo que entiendes. Cada domingo hablamos de cómo integrar la IA en el trabajo real sin perder el criterio técnico. Ya somos +6.100.
Quiero esa dinamita 🧨
¿Por qué rodearte de gente mejor que tú es el mejor hack de carrera? ¶
Esta es, para mi gusto, la idea más valiosa de todas las que vamos a tocar.
Hay una frase que lleva años circulando: “Si eres la persona más lista de la sala, estás en la sala equivocada”. Suena a póster motivacional de LinkedIn, pero tiene un fondo técnico real.
Imagina que eres un developer en el percentil 75. Bastante bueno. El problema es que si toda la gente de tu entorno está en el percentil 30 o 40, ocurren dos cosas:
- No tienes con quién compararte para saber si estás mejorando
- Te frustras porque las conversaciones técnicas no te estimulan
Esa frustración se manifiesta como soledad. Sí, soledad. Mucha gente está enganchada a Discord a las 3 de la madrugada no porque sea fanática del streaming, sino porque es el único espacio donde se siente entendida.
¿Te suena?
Quizás en tu oficina eres el que más sabe de frontend y nadie quiere hablar de cómo optimizar el rendering de un componente. Quizás tus compañeros de universidad siguen con Python 2 mientras tú estás reconstruyendo herramientas en Rust por diversión. Esa brecha no es un defecto tuyo. Es una señal de que necesitas ampliar tu círculo.
¿La recomendación más útil que he recibido nunca para mejorar la carrera profesional? Me la dio Rosa Gutiérrez en su paso por el podcast, donde nos contó cómo trabajan por dentro en Basecamp: cambiar de trabajo, o cambiar de equipo, o cambiar de equipo dentro de tu propio trabajo. Cambiando se aprende muchísimo. Es como un boost. Eso sí: a uno que sea igual o mejor. No te muevas a un sitio horrible solo por moverte. La gente que conozco que ha forzado esa posición —dentro o fuera de su empresa— siempre ha salido beneficiada.
El efecto Dunning-Kruger aplicado a tu carrera ¶
Esto conecta con el efecto Dunning-Kruger de una manera que me parece brillante.
Cuando estás empezando, crees que sabes mucho. Has hecho un par de proyectos, funcionan, te sientes invencible. Después llegas a un punto donde descubres la magnitud de lo que NO sabes y tu confianza se desploma.
Los developers que no se rodean de gente más capaz se quedan atrapados en la primera fase. Creen que son buenos porque no tienen referencia. Y cuando se presentan a una entrevista, la realidad les golpea.
Los que sí se rodean de gente mejor atraviesan la fase de inseguridad —que es dura— pero salen al otro lado con una medida real de sus habilidades. Y eso es oro.
Según investigaciones publicadas en el Journal of Personality and Social Psychology (Kruger y Dunning, 1999), las personas con menor competencia en un área tienden a sobreestimar su rendimiento en un 50% o más. El antídoto más efectivo es la exposición a estándares más altos.
💡 No necesitas mudarte a San Francisco. Necesitas un espacio —físico o virtual— donde la gente que te rodea te haga levantar el nivel.
¿Cómo te haces visible sin ser creador de contenido? ¶
Aquí viene la parte práctica. Porque vale, rodearte de gente mola, pero ¿cómo empiezas?
Te cuento una historia que me parece perfecta. Hay maintainers de proyectos open source enormes que empezaron siendo personas comunes que publicaron algo útil con un puñado de estrellas en GitHub. Piensa en Marc Cornellà, que es maintainer oficial de Oh My Zsh —una herramienta que usa medio mundo developer. Cuando lo entrevisté contó la historia con tanta naturalidad que daba la sensación de que cualquiera podría hacer lo mismo: empezó informando de mejoras, corrigiendo errores, organizando issues. Hasta que un día le ofrecieron ser maintainer oficial.
Lo que tienen en común quienes recorren ese camino no es haber sido descubiertos por un youtuber famoso. Lo que tienen en común es que estaban disponibles para ser encontrados. Habían hecho algo. Lo habían publicado. No habían esperado a tenerlo “perfecto”.
4 pasos para ser un poco más visible ¶
No te estoy pidiendo que abras un canal de YouTube ni que escribas un blog (aunque no estaría mal). Te pido algo mucho más pequeño:
- Recopila los 5 mejores enlaces que has guardado esta semana sobre algo que estés investigando
- Escribe una frase sobre cada uno explicando por qué te ha servido
- Publícalo en algún sitio: un post de LinkedIn, un hilo en X, un gist público en GitHub, un artículo en dev.to
- Hazlo una vez por semana durante un mes y observa qué pasa
No buscas likes. No buscas fama. Buscas que alguien que busque lo mismo que tú te encuentre.
Es el principio del pájaro y la nuez. Hay un depredador (en el buen sentido) buscando exactamente lo que tú tienes. Pero si lo guardas enterrado en tus marcadores, nadie lo va a ver.
🎯 Publicar no es un acto de ego. Es hacer visible un conocimiento que ya tienes para que alguien más se beneficie.
Y hay una variante de esto que cuesta menos de lo que parece: contribuir a proyectos open source amigables con principiantes. Existe un repositorio llamado Awesome for Beginners con una colección de proyectos que reciben contribuciones nuevas con los brazos abiertos. Si te parece muy difícil meter código, también hay muchas personas que empiezan haciendo el trabajo de traducción. Es un atajo enorme: tu nombre aparece asociado a un proyecto serio sin haber tenido que pelearte con un sistema de tipos imposible.
¿Qué deberías preguntarle a la IA (y qué no)? ¶
La pregunta “¿cómo hago esto?” es la peor que le puedes hacer a un modelo de lenguaje si tu objetivo es aprender. Te va a dar la respuesta, sí. Pero tú no vas a entender por qué funciona. Si estás empezando con estos asistentes, la guía práctica de IA para developers juniors cubre exactamente cómo usarlos sin crear dependencia.
Las preguntas que sí te ayudan a crecer:
- “¿Por qué mi solución actual podría fallar?” — Te obliga a pensar antes de pedir código
- “¿Cuál sería un enfoque alternativo?” — Te muestra caminos que no habías considerado
- “Dame una pista pequeña para avanzar, no la solución” — Te mantiene en el asiento del conductor
- “¿Qué debería leer para entender esto mejor?” — Te lleva a las fuentes originales
Según un estudio de la Universidad de Carnegie Mellon (2024) sobre el uso de GitHub Copilot en estudiantes de informática, los que usaban la IA como herramienta de verificación retenían un 23% más de conceptos que los que la usaban para generar soluciones directas.
La precisión del prompt importa, y mucho. Cuanto más concreto seas respecto a lo que quieres, mejores resultados tendrás, o antes llegarás a ellos. A base de iterar siempre se llega a algún resultado, salvo cuando la conversación se enrosca y aparecen las alucinaciones. Ahí toca cerrar la pestaña y volver a empezar con otra estructura mental.
La IA es mágica cuando te permite ir más profundo en algo que no habrías tocado de otra manera. Se convierte en un problema cuando te impide ir profundo porque ya tienes la respuesta servida.
¿Quién hizo esto? La pregunta que cambia carreras ¶
El mayor hack de carrera que he descubierto en estos años no es técnico. Es una pregunta.
Cuando veas algo que te parezca interesante, no leas el código fuente lo primero. Ve al perfil de GitHub del creador. ¿Quién hizo esto? ¿Por qué? ¿Qué experiencias le llevaron a construirlo?
Esto tiene varias capas de utilidad:
- Descubres patrones comunes entre las personas que hacen cosas que te gustan
- Encuentras comunidades donde esas personas participan
- Te das cuenta de que muchos de esos creadores empezaron en circunstancias parecidas a las tuyas
- Y, de paso, tienes una excusa perfecta para escribirles un mensaje: “Oye, tu proyecto me parece genial”
El acto de enviar un DM corto y sincero a alguien cuyo trabajo admiras es uno de los gestos con más retorno de la historia del networking. No le pides nada. No le mandas tu portfolio. No le sueltas 15 párrafos generados por IA. Le dices, con tus palabras, que lo que hizo te parece bueno.
Hay un matiz importante en cómo escribir ese mensaje. Si la persona te acaba de aceptar como contacto en LinkedIn sin nota personalizada, no le sueltes una parrafada presentándote. Mejor que pidas algo concreto, una opinión sobre un dilema técnico, una valoración de un enfoque. La gente que admiramos casi siempre es generosa con su criterio. Y muy poca gente se atreve a pedir criterio. Lo que no funciona —y se ve a kilómetros— es el patrón de cultivar la relación a base de pedir, pedir y pedir.
🔑 En un mundo lleno de mensajes generados por IA, un texto corto, humano y con alguna falta de ortografía vale más que cualquier carta de presentación perfecta.
Pedir criterio a alguien que admiras es de los gestos con más retorno que puedes hacer. Cada domingo, +6.100 developers comparten lo que están aprendiendo sobre IA y trabajo. Gratis, desde 2018.
Suscríbete gratis →¿Cómo organizas tu aprendizaje sin caer en la parálisis? ¶
Este punto es una trampa en la que he caído más veces de las que me gustaría admitir.
La tentación cuando descubres un nuevo framework, una nueva herramienta, un nuevo paradigma, es querer dominarlo todo antes de pasar al siguiente. O peor: empezar diez cosas y no terminar ninguna.
Mi consejo es que sigas lo que te entusiasme. Si ves un post en X sobre una librería y te hace sonreír, probablemente eso es lo que deberías estar explorando.
Pero con un matiz importante: explora también los bordes. Si te gusta el frontend, atrévete con un poco de diseño. Si lo tuyo es el backend, mete la cabeza en cómo funcionan las bases de datos por debajo. Si estás obsesionado con las bases de datos, sube un nivel hasta las APIs.
Hay un concepto que me encanta y que se conoce como T-Shape. Lo escuché formulado de maravilla a Juan Miguel Guerrero, fundador de Apirocket, en su episodio del podcast: eres un buen backend, o un especialista en backend, pero si conoces lo que hace un frontend, un poquito de usabilidad, un poquito de negocio, entonces tu trabajo es mejor. Profundidad en una cosa, amplitud en lo que la rodea.
Un plan de aprendizaje semanal que funciona ¶
No te voy a dar un plan de 90 días con checkpoints y KPIs. Eso es para consultoras, no para developers.
Lo que sí funciona es esto:
- Dedica 30 minutos al día a algo que no sea tu trabajo ni tu formación reglada. Un proyecto personal, un desafío técnico, leer código ajeno.
- Participa en una comunidad al menos una vez por semana. Un Discord de tu lenguaje favorito, un canal de Telegram, un foro. Lo que sea donde haya gente que sepa más que tú.
- Publica algo pequeño una vez cada dos semanas. Un enlace comentado, una función que te parece elegante, un apunte sobre algo que acabas de aprender.
- Escribe un DM a alguien cuyo trabajo te haya gustado. Sin pedir nada. Solo para decir “esto mola”.
Hay dos técnicas más que me han funcionado en los momentos en los que el tiempo escasea —que son casi todos. La primera es echar la tarde para algo. Una tarde entera, sin objetivos cerrados, dedicada a explorar una tecnología o a probar una idea. No siempre sale algo. Pero el simple hecho de regalarte el espacio cambia la relación con el aprendizaje. La segunda es poner medio culo fuera de la silla: estar a propósito un poco mal sentado mientras toqueteas algo conocido para ver si rascas un poco más con esa tecnología que ya dominas. Es la incomodidad calibrada, sin presión.
Según el Developer Survey de JetBrains (2024), los desarrolladores que participan en comunidades técnicas tienen un 34% más de probabilidades de recibir ofertas de empleo no solicitadas que los que trabajan en aislamiento.
¿Hace falta mudarse a San Francisco? ¶
No.
Pero hay que reconocer que la densidad de talento en ciertos lugares del mundo sigue siendo un factor. La ventaja de internet es que puedes fabricar esas conexiones a distancia. No será lo mismo que tomar un café con el creador de SolidJS, pero será infinitamente mejor que estar solo en una ciudad sin comunidad tech.
Las comunidades online funcionan como multiplicador. No sustituyen al contacto humano, pero acortan la distancia entre donde estás y donde quieres llegar. Si las usas bien, te conviertes en una persona conocida dentro de un nicho. Y eso tiene un valor incalculable cuando alguien necesita contratar.
Hay un punto extra. ¿Programadores hay más ahora que hace unos años? Por supuesto. Pero no es tan fácil encontrar un sitio en el que puedas establecer una conversación sin que la gente te ladre. Algunas redes sociales se han vuelto inhabitables para hablar de código sin recibir insultos a los diez minutos. Encontrar la comunidad adecuada —el Discord adecuado, el foro adecuado, el canal de Telegram adecuado— vale tanto como aprender un framework nuevo.
El toque humano importa más que nunca ¶
La idea con la que quiero cerrar es la que más me resuena.
En un mundo saturado de contenido generado por IA, de portfolios inflados, de mensajes corporativos que suenan todos igual, ser humano es una ventaja competitiva.
Un mensaje con erratas pero escrito con ganas vale más que un párrafo perfecto salido de GPT-4. Una contribución pequeña pero honesta a un proyecto open source vale más que un repo lleno de código que no entiendes.
Las personas que contratan son personas. Y las personas conectan con autenticidad, no con perfección.
Así que deja de pulir tu portfolio y empieza a hablar con gente. Deja de optimizar tu LinkedIn y empieza a publicar cosas que te interesen de verdad. Deja de buscar el curso perfecto y empieza a escribir código que te emocione, aunque sea feo.
El camino ya no es lineal. No hay un tutorial de 12 semanas que te garantice un empleo. Pero si sigues lo que te entusiasma, te rodeas de gente que te hace mejor y eres visible en los espacios donde se mueve tu comunidad, las oportunidades aparecerán.
No mañana. Quizás no el mes que viene.
Pero aparecerán.
💡 Si solo te llevas una cosa de este artículo: las personas importan más que los lenguajes de programación. Invierte en relaciones, no solo en skills técnicos.
Preguntas frecuentes ¶
¿Es necesario tener un portfolio para conseguir trabajo como developer?
Sigue siendo útil, pero ya no es diferenciador por sí solo. Los portfolios generados con IA han erosionado la confianza de los reclutadores en este formato. Complementa tu portfolio con contribuciones reales a proyectos y presencia activa en comunidades.
¿Qué es mejor, especializarse o ser generalista?
El enfoque más efectivo es el “T-Shape”: profundidad en un área concreta y conocimiento básico de las áreas adyacentes. Si dominas React, aprende algo de diseño y de APIs. La especialización pura sin contexto te limita.
¿Cómo encuentro comunidades de desarrollo para crecer?
Busca servidores de Discord de tus tecnologías favoritas, sigue a creadores open source en X o GitHub, y participa en foros como dev.to. Lo importante es que el nivel medio de la comunidad sea superior al tuyo.
¿La IA va a reemplazar a los developers junior?
No va a reemplazarlos, pero sí va a elevar el listón de lo que se espera de un junior. Ya no basta con producir código funcional. Necesitas entender por qué funciona, cuándo no funcionará y qué alternativas existen.
¿Cómo uso la IA para aprender sin que me haga dependiente?
Úsala para verificar, no para generar. Pregúntale “por qué” en vez de “cómo”. Pídele pistas en lugar de soluciones. Así retienes los conceptos y entrenas tu capacidad de análisis.
¿Merece la pena contribuir a proyectos open source siendo junior?
Sí, y no necesitas aportar código. Puedes mejorar documentación, traducir, reportar bugs con detalle o responder preguntas de otros usuarios. Eso ya te hace visible para los maintainers.
¿Es necesario mudarse a un hub tecnológico para tener éxito?
No. Las comunidades online permiten crear conexiones con gente talentosa desde cualquier lugar. Pero si puedes asistir a meetups o conferencias en persona, el impacto se multiplica.
¿Cómo le escribo a alguien que admiro sin parecer pesado?
Manda un mensaje corto, sincero y sin pedir nada salvo, quizás, una opinión concreta sobre un dilema concreto. “Oye, tu proyecto X me ha ayudado con Y. ¿Qué opinas de Z?” La brevedad y la autenticidad son tu mejor carta.
¿Qué hago si soy el developer con más nivel de mi entorno?
Busca comunidades donde no lo seas. Esto puede ser online. El objetivo es encontrar gente que te haga sentir un poco incómodo por lo buena que es. Esa incomodidad es crecimiento.
¿Cuánto tiempo debería dedicar al aprendizaje fuera del trabajo?
No hay una cifra mágica. 30 minutos al día de exploración activa (no ver tutoriales de fondo) ya marca una diferencia significativa si eres constante. La consistencia importa más que la intensidad.
Fuentes ¶
- Rosa Gutiérrez sobre cómo trabajan por dentro en Basecamp (Web Reactiva)
- Marc Cornellà sobre Oh My Zsh y proyectos open source vivos (Web Reactiva)
- Juan Miguel Guerrero (Apirocket) y el concepto T-Shape (Web Reactiva)
- Stack Overflow Developer Survey 2023
- GitHub State of AI in Software Development 2024
- JetBrains Developer Ecosystem Survey 2024
- LinkedIn Economic Graph — Workforce Report 2024
- Kruger, J. & Dunning, D. (1999) — “Unskilled and Unaware of It”
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